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Natalia Calle: "El grueso de la población no sabe que somos miles quienes padecemos cardiopatía congénita"

Natalia Calle padece cardiopatía congénita

Natalia Calle Faulín ha sido primera finalista de nuestra primera edición del Concurso de Relatos Cortos “Vivir con Cardiopatía Congénita”. Su historia, “De 36 LPM a los 60 de «Siete», nos invitaba a conocer cómo es la vida de una persona que ha nacido con cardiopatía congénita, paseando por la línea del tiempo y haciendo un recorrido desde su infancia, hasta el instante en el que le comunican que “ha llegado el momento de recomendar el marcapasos”.

Un relato en el que acompañamos a la autora en sus momentos de angustia, pero también en los más esperanzadores, alegrándonos con ella de la llegada a su vida de ‘Siete’ y agradeciendo “a muchos miles más de investigadores e investigadoras, médicos, cirujanos y enfermeros que, con su entrega y pasión 24/7, construyen un suelo firme bajo nuestros pies y nos convierten en personas inmensamente afortunadas”.

Es palentina, «de la Montaña Palentina, y peñiega, de la comarca de La Peña. También periodista y mi cuarta “p” es de pasión: por mi familia y mi gente, por mi tierra, por la escritura y por la naturaleza». Os invitamos a leer esta entrevista de Natalia y conocer qué le llevó a participar en nuestro certamen. A veces, hay oportunidades que no puedes dejar pasar. Gracias por decidir hacer caso a esa ‘señal’ y compartir con nosotros esta parte de la historia de tu vida.

Pregunta (P): Natalia, ¿qué te motivó a participar en nuestro concurso de relatos?

Respuesta (R): En mi caso, confluyeron dos circunstancias que, de algún modo, me empujaron hasta este concurso. Por un lado, siento pasión por escribir y, en este sentido, una inclinación especial por el relato breve. Por otro lado, hacía sólo unos meses que me había convertido en portadora de marcapasos. Así que, toparme con un certamen de relatos cortos con el lema “Vivir con Cardiopatía Congénita” fue como una especie de señal, como una llamada a la que, sentí, tenía que responder.

(P): “De 36 LPM a 60” es un relato contado en primera persona, ¿con qué cardiopatía congénita naciste y cómo ha condicionado tu vida?

(R): Yo nací con un bloque auriculoventricular completo y, por ello, he estado toda mi vida sometida a periódicas pruebas de seguimiento y control, contando afortunadamente con cardiólogos y especialistas excepcionales en esta rutina. También afortunadamente, mi cardiopatía no ha condicionado para nada mi día a día y, como precisamente narro en mi relato, he llevado una vida completamente normal y he hecho lo que he querido en cada momento, incluido subir montañas -eso sí, a mi ritmo-, y tener dos hijos. No obstante, llegó un momento en el que mi ritmo cardíaco se hizo demasiado lento y mi fatiga, demasiado acusada, de ahí que el marcapasos terminara por hacerse completamente necesario.

Un mensaje de optimismo a quienes nace con una cardiopatía congénita

(P): ¿Qué mensaje has querido transmitirnos con tu relato?

(R): Qué duda cabe que el de naturalizar la enfermedad y, a la vez, lanzar un mensaje de optimismo a quienes, como yo, nacen con una cardiopatía congénita. Es cierto que mi caso no es comparable al de personas con afecciones mucho más graves, pero también lo es que contamos con grandes profesionales en la medicina y que, siguiendo las pautas y las recomendaciones que nos indican conforme a nuestra dolencia, podemos tener una vida plena y feliz.

A lo mejor yo nunca voy a poder ascender un 8.000, pero sí he podido subir un 2.000 y he sido madre por partida doble y de dos formas diferentes, por cesárea y de parto natural; es decir, he buscado lo que podía llenarme y eso, hallar tu particular aliciente, marcarte tus propias metas, creo que es algo que está al alcance de la mano de cualquiera. Luego hay que intentar alcanzarlas saboreando el camino.

(P): ¿Crees que en la sociedad hay suficiente conocimiento sobre las cardiopatías congénitas?

(R): Me temo que no. Creo que apenas las personas que nacemos con alguna y la gente de nuestro entorno conoce estas enfermedades, pero, por el contrario, el grueso de la población no sabe que somos miles quienes las padecemos y, por ejemplo, en el caso de España, que cada día nacen en nuestro país diez bebés con cardiopatías congénitas. De ese desconocimiento, deriva inevitablemente que también se desconozca que, en ocasiones, tenemos necesidades un poco especiales.

Por suerte, existen ya asociaciones como Corazón y Vida o Menudos Corazones, que hacen una fantástica labor de divulgación y de acercamiento de estas enfermedades a la población general y, sobre todo y lo más importante, que acompañan a las familias de niños que nacen con cardiopatía en el proceso de asumir personalmente la enfermedad y de abordarla médicamente, a veces en hospitales especializados a cientos y miles de kilómetros del que es su hogar.

(P): ¿En qué crees que hay que poner más atención en referencia a esta afección?

(R): Pues creo que habría que implantar más unidades de referencia en los distintos hospitales de nuestro país, poner más recursos a disposición de esas familias de bebés que nacen con una cardiopatía para que al dolor de enfrentarse a una circunstancia así, no se una también la dificultad de tener que dejar su hogar o tener que viajar constantemente para hacer frente a operaciones y estancias hospitalarias.

(P): Cuando te comunicamos que habías sido primera finalista, ¿cómo recibiste la noticia?

(R): Evidentemente, con una inmensa emoción. Como he comentado al principio, este certamen se presentó ante mí como una llamada especial y saber que se ha valorado mi relato de este modo me dio una gran alegría. De algún modo, representa una especie de inyección de ánimo en este año en el que, sobre todo mentalmente, me he visto en la tesitura de afrontar el complicadillo trance de pasar de hacer una vida sin grandes limitaciones, a necesitar un marcapasos, un aparato que, sin duda, me ayuda a seguir con esa vida “normal”, pero que, a la vez, inevitablemente, te genera muchas incertidumbres y te hace plantearte muchas cosas.

(P): ¿Qué te ha parecido esta iniciativa de nuestra Asociación Corazón y Vida?

(R): Fantástica. La literatura siempre es un vehículo extraordinario para acercar cosas, cualesquiera que sean, a la sociedad, y, en este caso, me parece maravilloso que sirva para hablar sobre las cardiopatías congénitas desde la creatividad.

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Sobre el Autor: Asociación Corazón y Vida

Corazón y Vida es una asociación sin ánimo de lucro que trabaja por mejorar las situación de las personas con cardiopatías congénitas.

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